Los molinos son construcciones de piedras pequeñas cubiertas de teja, generalmente cuadradas, que se dividen en dos plantas; tremiñano (parte
superior) y el infierno (parte inferior).
Se localizan en las orillas de los ríos para aprovechar
su caudal y trasladar el agua al molino. Hay dos sistemas de aprovechamiento que afectan a su arquitectura: molinos de canal o de cubo.
Los de canal, el agua accede a la bodega por un canal de piedra más estrecho
y profundo cuanto más se acerca a las peñas del rodicio precipitándose con fuerza. Este sistema acostumbra a instalarse en ríos de caudal aceptable o
en los tramos medios y bajos de los regatos. (Los de cubo precisan de un
almacenamiento previo del agua y de una salida abocada de un chorro que
haga que supla la carencia del caudal regular).
En cuanto a los tipos de harina, una vez cargada
la muela e hechado a andar, el gordo de la harina se regulaba en la cruceta
y en la caída de la acequia: levantando la muela la harina
salía más viva y bajándola máis menuda. Teníamos varios tipos de calidades:
el óleo, harina que cae cerca del pie, muy fina
y que servía de papas para los niños; luego la harina propiamente dicha; o farelo, máis lejos
del pie, harina brava con cáscara del grano de maiz; o picón, granos machacados.
Esquema de un Molino:
1- Moega
2- Capa
3- Pé
4- Vara
5- Pexadoiro
6- Rodicio
7- Pau do Aliviadoiro
8- Pau da Porca
9- Cubo
Atendiendo al sistema de canalización del agua tenemos primeramente la presa, que
es el riego o conducción del agua por la tierra desde el río principal
donde se tapa hasta el canal o cubo que la introduce en
el molino. Encontramos también presas de piedra
debidas a la pendiente del terreno para evitar el desprendimiento.
.
La salida de agua del cubo estaba regulada por la sateira,
conjunto de tablas de madera que tapaban o liberaban el agua y podían manipularse desde
el interior.
En relación con los aparejos para el grano, todos de madera, está
la trabe o viga principal que sustenta el tejado del
molino; los paos de muega, dos listones paralelos sostenidos por un tercero
colgado del techo en uno de los extremos e con el otro situado en una de
las paredes del tronzo, sostienen a modo de corredor regulable la muega o cajón de
madera, con forma de tronco piramidal o de embudo donde se hecha el
maiz, trigo o centeno que se quiere moler. La quenlla, canalillo de palo
con forma de medio tubo, conduce el maiz desde la muega al ojo del molino.
Colgado de la moega está el cacarexo o palitroque que
apoya en la moa abanicando la quenlla provocando la caída del grano.
Pasando el sistema de trituración del grano tenemos
el pé, cilindro de piedra puesto en el centro
del tremiñado que sirve de base fija para moler
el cereal; sobre él está la moa, rueda de piedra de forma cóncavo-convexa que fricciona por rotación
el grano.
Según el tipo de cereal a que estuviese destinado
primordialmente el molino, la piedra de la moa varía: las piedras negras o del país son
las más extendidas entre nosotros, empleadas en la moenda del maiz; pero también están
las alberas o blancas, destinadas al trigo y centeo, piedras más blandas.
Su existencia da nombre a los muíños albeiros.
El ollo da moa, situado en la parte central, puede ser resaltado si presenta
el borde remarcado en la piedra a modo de labio, que ayuda a impedir que
el grano salte fuera como consecuencia de las vibraciones efectuadas por
el cacarexo. Por la parte interior presenta una muesca, dependiendo
donde se agarra la sigurella que viene de la adega. Entre
la moa y el pé se ajustaba una pieza de madera llamada buxa,
hecha de madera de este palo, de forma circular con un agujero en su centro para deijar pasar
la sigurella, tiene una doble función: centrar el eje de
la bodega e impedir que por este orificio caiga el grano al río.
La madera de boj permitía resistir la temperatura que alcanzaba provocada por la fricción, sin arder ni consumirse.
Los dos niveles que definen el molino son: o tremiñado, espacio limitado del
piso del molino donde cae la harina, hay quien por extensión le
llama a todo el piso; pero su acepción estricta está delimitada por
el tabique separador de piedra que tiene por misión impedir que
la harina salga esparcida. Delimita la zona de moler propiamente dicha de
los espacios de estancia y convivencia del molino e incluso sirve de improvisado catre
acercándole un armazón de palos para tal efecto. Después está
la bodega, que viene siendo la cavidad bajo el piso, totalmente abierta que
acoge el sistema de propulsión hidráulico y en ella se encuentra el reducio: rueda inicialmente de palo dentada de
pequeñas palas que abrazan como cucharas el agua procedente del canal o
sateira, dependiendo de los casos conocidas como penas do reducio,
y que posibilitan el movimiento horizontal de la rueda al chocar en
ellas el chorro propulsor del agua.
El reducio
es todo el conjunto que forma el eje. El eje va centrados y basculantes encima de una pieza de
madera llamada arrieiro, asentado en el suelo de la bodega.
Esto se consigue gracias a la existencia de dos piezas apenas visibles desde
el exterior llamadas grilos, especie de agujas de
hierro incrustado en el arrieiro y en el extremo de la vara del
reducio, que es lo que permite suspender centradamente todo el sistema mecánico. Antiguamente eran simples
piedras del propio río adaptados. El grilo incrustado en el arrieiro recibe también
el nombre de obradoiro
El eje o sistema de transmisión de
la fuerza consta de las siguientes partes:
La vara del reducio, o palo tronco cónico que
se incrusta en el reducio con caras hexagonales y se une
al arrieiro por los grilos, comunicando este con
el lovete, palo circular que forma la parte central
del eje y que da el testigo a la sigurella, pieza de
hierro que atravesando el pie del molino por un orificio llamado sésigas, más
la buxa, incrusta en los escabes de la moa
suspendiendola para que pueda girar. El atado de las tres piezas, lovete con
la vara del reducio más la sigurella se efectúa mediante argollas o sunchos, aros de
hierro a medida que aprietan centrada y encajadamente las xuntas. Estes
sunchos se hacían en el herrero soldadas “a caldea”, procedimiento este de ponerlos
a altas temperaturas para su unión con el posterior enfriamiento, sin necesidad de remaches.
Todo el sistema mecánico descrito se complementa con su control desde
el remuiñado mediante la cruceta, palo que sube directamente desde
el lateral del arrieiro con el que conexiona el tremiñado.
Es aquí donde se controla la bajada y la subida del reducio
que a su vez sube o baja la moa, mediante cuñas que aportan
la altura precisa.
La cruceta recibe este nombre por la
figura de cruz que representa en el tremiñado con el cruce
transversal del palo en el que apoyan las cuñas. Dado el peso del que se trata, para levantar o bajar
la cruceta mediante cuñas se apalanca con otro palo al efecto
llamado calcadoiro. El mismo palo servía a veces para calcar
en maíz de la muega y desatragantar la salida.
Aparatos secundarios de la estructura:
El pousadoiro, piedra situada a la puerta del molino para
ayudar a llevar en la cabeza o en la espalda sacos de maíz o harina; el banco do burro, caballete de palo de cuatro patas para sostener
la moa cuando se baja para picarla; a pa, que provista de un
manto largo era utilizada par echar el agua dentro o fuera del canal desde
el interior del molino.

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